Carmena reserva para los musulmanes parte del Cementerio de Carabanchel
El Cementerio de Carabanchel Alto será el primero de la capital donde los musulmanes podrán enterrar a sus fallecidos conforme a sus ritos religiosos. El Ayuntamiento que encabeza Manuela Carmena (Ahora Madrid) prevé ceder 10.000 metros cuadrados de este camposanto, hasta ahora católico, a los mahometanos, según avanzaron ayer fuentes municipales a EL PAÍS. El problema radica en que los musulmanes reclaman enterrar a sus seres queridos en contacto directamente con la tierra, algo que prohíbe la normativa sanitaria. El Consistorio afirma que intentará negociar con la Comunidad este aspecto. El Gobierno regional de Cristina Cifuentes (PP) admitió ayer que lo estaba estudiando y que se habían encargado informes técnicos.
El Ayuntamiento reservará a finales de año parte del Cementerio Sur al colectivo musulmán para que puedan hacer enterramientos según sus rituales. Fuentes municipales calculan que la operación se llevará a cabo a finales de año justo cuando la Empresa Mixta de Servicios Funerarios vuelva a manos del Ayuntamiento, que será el encargado de gestionar los entierros musulmanes y católicos. Actualmente, el 51% de sus acciones pertenecen a la empresa privada Funespaña.
Tras meses de negociaciones, la alcaldesa, Manuela Carmena, ha decidido prestar y no ceder, como pedían la comunidad musulmana, 9.500 metros cuadrados del segundo mayor cementerio de Madrid, en Carabanchel Alto. El terreno se ha calculado teniendo en cuenta la demanda esperada, pero aun no esté decidida su ubicación en el cementerio. Los musulmanes podrán enterrar a sus fallecidos siguiendo su rito: recostados a la derecha, envueltos en paños blancos, mirando a La Meca y pegados a la tierra. Sin embargo, el decreto 124/1997, de octubre, que aprobó el Reglamento de Sanidad Mortuoria, lo prohíbe. Los enterramientos han de hacerse en un féretro y con unas características homologadas .
En Madrid viven 200.000 musulmanes y es una de las regiones con mayor población islámica. Sus representantes vienen haciendo esta reclamación desde hace años, pero la ley de sanidad mortuaria de la Comunidad de Madrid no permite enterrar sin determinadas medidas de seguridad para evitar contaminaciones de acuíferos o epidemias. Las condiciones para los enterramientos, traslados de cadáveres o cremaciones son muy rigurosas.
El presidente y el secretario general de la Unión de Comunidades Islámicas, Riay Tatary Bakry y Helal-Jamal Abboshi, alegan que la normativa ya se ha cambiado en Andalucía, donde están ocho de los 24 cementerios musulmanes de España. En el resto, los entierros se hacen, pero no con el cuerpo el contacto con la tierra, sino echando tierra en el féretro o con un agujero en el féretro, un punto intermedio que consienten muchos musulmanes.
“En aras al respeto a la variedad, habrá 9.500 metros cuadrados reservados cuando el cementerio sea de gestión pública”, dice una portavoz del Ayuntamiento. “El cambio se hará acorde a la normativa vigente o haciendo los cambios necesarios en la misma. Estamos en contacto con la Comunidad de Madrid para estudiar posibles modificaciones”, dice la portavoz.
Hasta ahora en Madrid solo había un cementerio musulmán, el de Griñón, donde descansan los caídos de la Guardia Mora de Franco, que durante muchos años funcionó a su libre albedrío y enterraba a los muertos que así lo solicitaban directamente sobre la tierra y por un precio de entre 50 y 100 euros. Pero cuando el cementerio pasó a manos del Ayuntamiento en 2014, aplicó la ley de sanidad mortuoria de Madrid, que obliga a enterrar con féretro, y subió las tarifas a 1.960 euros.
Hace un año, un portavoz de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid descartó hacer una reforma legal a la andaluza. “No vamos a acometer un cambio legislativo hasta que cambie la legislación a nivel nacional. No vamos a cambiar nada unilateralmente”, declaró a El País. La comunidad musulmana exige entierros que respeten su rito, como se comprometió el Estado en los acuerdos de cooperación hace 20 años. Lo que piden es un cambio en las ordenanzas municipales de sanidad mortuaria con el fin de que puedan enterrar en tierra directamente sólo con el sudario.
Además, la Unión de Comunidades Islámicas de España ha destacado ante la alcaldesa Manuela Carmena que ya son 1,3 millones de musulmanes en España y han pedido un local para su sede en la capital.
El Cementerio Sur, con 70 hectáreas, es el segundo más grande de Madrid, tras La Almudena. Además de este hay otros cinco cementerios en Carabanchel: el de Carabanchel bajo, el británico, el de San Justo, el de San Isidro y el de San Lorenzo.
Hace ya diez años, el Ayuntamiento de Madrid llegó a anunciar la cesión de una parcela de 10.000 metros cuadrados en el Cementerio Sur para la realización exclusiva de enterramientos islámicos. Pedro Calvo, entonces concejal de Seguridad y Servicios a la Comunidad, del Partido Popular, fue el encargado de hacer el anuncio, a propuesta del PSOE, que pedía un camposanto para las personas que siguen los preceptos del Corán.
Calvo señaló que la Administración local y el Centro Cultural Islámico de Madrid habían mantenido numerosos encuentros y ya tenían desarrollado el borrador para esta cesión. Según dijo únicamente falta la firma del convenio, que “se ha aplazado por diferentes motivos”. Finalmente nunca se firmó el acuerdo. En el proyecto se preveía que la zona habilitada tuviera cerramiento y accesos independientes y que la propia comunidad musulmana se ocuparía de su conservación, mantenimiento y vigilancia.
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/03/14/madrid/1457957648_456826.html
Carmena se vuelca con las comunidades islámicas
La corporación que dirige Manuela Carmena ha decidido apostar firmemente por acercar la capital madrileña al mundo árabe, con el objetivo de reforzar las relaciones institucionales, económicas y políticas con un socio que está considerado de los más estratégicos. Primera prueba de ello -y muy sintómatica- es la inclusión de una partida específica en los presupuestos municipales de 2016 para festejar el Ramadán, festividad musulmana, a través de programas culturales y eventos que sufragará el consistorio de Ahora Madrid. Por primera vez, el ayuntamiento subvencionará las fiestas de confesiones minoritarias -como hizo ya este febrero con el Año Nuevo Chino-, a las que destinará 150.000 euros, la misma cantidad prevista inicialmente para los fastos de la Semana Santa, que comenzará este domingo y finalmente contará con una partida de 178.000 euros, 28.000 más de lo presupuestado.
Hasta ahora, la Casa Árabe era la encargada de organizar todas las actividades culturales relacionadas con el mundo musulmán en Madrid. El consorcio público español, liderado por el Ministerio de Exteriores y dedicado a tender puentes entre España y la comunidad islámica y reforzar las relaciones bilaterales entre ambas, cuenta en su consejo rector con altos representantes de la Comunidad de Madrid -está, por ejemplo, la presidenta, Cristina Cifuentes, así como la alcaldesa de la capital- y de la Junta de Andalucía, con Susana Díaz y la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, entre otros. Sin embargo, la regidora de Madrid decidió tomar las riendas e incluir directamente una partida en sus cuentas anuales en un claro guiño por parte de su consistorio, que prevé ganar peso en el eje de estas relaciones.
Aunque se desconoce cuál será la programación final del Ramadán, fuentes internas del ayuntamiento confirman que la concejalía dirigida por Celia Mayer ya trabaja en la organización de un programa especial con exposiciones, conciertos, talleres y conferencias para la fiesta musulmana, que este año tendrá lugar en el mes de junio. La Casa Árabe, por su parte, asegura a este diario que también está pendiente de inminentes reuniones con el consistorio, al que asesorará sobre la festividad.
Precisamente en el contexto de un acercamiento con el mundo árabe, Carmena mantuvo una reunión a solas con los máximos representantes de la Unión de Comunidades Islámicas de España, colectivo que ya agrupa a cerca de un millón y medio de musulmanes en todo el país, y unos 300.000 en la capital. El presidente y secretario general, Riay Tatary Bakry y Helal-Jamal Abboshi, respectivamente, trasladaron algunas de sus peticiones -como ya hicieran con Ana Botella al frente del Palacio de Cibeles sin mucho éxito, según explican- para 'explotar' el potencial que puede tener para el mundo árabe la ciudad de Madrid.
En declaraciones a este diario, Riay Tatary, que también preside la Comisión Islámica en España (CIE), aseguró que el compromiso adquirido por la alcaldesa pasa por mantener una ronda periódica de contactos para abordar en primera persona todos los temas que puedan interesar al ayuntamiento y al colectivo musulmán, "en aras de tener una convivencia correcta", especialmente en estos momentos. Los representantes de las comunidades islámicas siguen pendientes de una cita con la presidenta de la Comunidad, que esperan cerrar en poco tiempo.
En todo caso, el consistorio madrileño estudiará la retahíla de reclamos que la Unión de Comunidades Islámicas transmitió a la alcaldesa, enfocados a exprimir el potencial del turismo árabe en la ciudad, turistas que son los que más gastan a nivel mundial en sus viajes al exterior. El presidente de la CIE insiste en que los lugares de culto para los musulmanes en Madrid "no aparecen en las guías turísticas", a pesar de haber dos importantes mezquitas, y ni siquiera se patrocinan "restaurantes, cafeterías y lugares de ocio" que pueden generar mucho interés. En este sentido, piden al consistorio de Ahora Madrid que comiencen a incluirlos en sus planes de turismo, ahora que se encuentran inmersos en rediseñar la estrategia de esta actividad en la ciudad.
Por otra parte, la CIE reclama en la capital española una sede administrativa para desarrollar las actividades institucionales de la Comisión, así como un cambio en las ordenanzas municipales de sanidad mortuoria para garantizar a los musulmanes de Madrid seguir sus ritos funerarios como sucede en otras muchas ciudades españolas.
¿Veis bien que se critique desde circulos afines al partido de Carmena la estrecha relacion de la politica con la religión católica y que ellos hagan lo mismo con la musulmana? ¿creeis que Celia Mayer contratará a unos titirioteros que represnten una obra de teatro con homosexuales que comen cerdo, matan a un Imán y se cagan en Mahoma? ¿os sienta mal que se apoye desde el ayuntamiento y con vuestros impuestos una religión? ¿Veis bien la cesión de espacio publico para una practica insalubre?
Debatamos sanamente